Una decisión consciente

Hay caminos donde no necesitas certezas, basta seguirlos con las habilidades que te pertenecen

En esta parte de la historia han llegado nuevos integrantes a la tierra, solo pondré un pequeño párrafo que refleja dos acciones a seguir:

El libro no se puede publicar durante mi gestión en el parlamento de Asgardia, un asunto es la ficción que entraña reflexiones sobre lo que estamos viviendo, otra es la cosa es darle forma en el blog, este sitio donde tiene cobijo y que a la larga se escribe en otro idioma, ya que https://lecturasdeary.com lo tiene en español, mi idioma nativo, saludos cordiales lectores.

Sin embargo hay detalles que surgen como seguimiento de dos libros anteriores que ahora puedo considerar antecedentes que le dan forma y no intento entrar en temas que no sean reconocidos como públicos.

Cómo recorremos el trayecto hasta el lugar donde las negociaciones van abrir alternativas: Un escenario decide no dejar de ser nosotros, jamás; el otro escenario nos deja de definir, sin revelar aquello que son planes estratégicos de la historia que somos y entonces:

Más allá de la nube de Oort

Solo recuerda un sencillo mensaje más allá de todo conocimiento:

 La naturaleza espacial les había demostrado que hay situaciones que deben ser tomadas con distancia, no es posible penetrar en la realidad que desconoces si permaneces en la misma frecuencia de onda. En consecuencia cuando tus necesidades se limitan a la mínima expresión, sólo necesitas permanecer vivo, proyectando hacia la meta lo que eres en esencia.

Todos los momentos podían ser adversos

Solamente un pequeño avance

Ya no estábamos solamente los humanos en el planeta, ahora teníamos que entender que otra raza con habilidades diferentes se encontraba entre nosotros y no todas las personas los iban a ver como amigos, algunas incluso estaban dispuestas a aniquilar su posibilidad de quedarse entre nosotros, les temían y hasta cierto punto esto resultaba razonable.

La similitud con el cuerpo humano los asombraba, no lograban entender en qué momento algo en su interior creaba empatía con ellos, un cierto encanto ante lo desconocido y el temor de no entender cual sería la reacción de ellos ante una agresión. Todos los momentos podían ser adversos, pero nunca podemos conocer el poder de la maldad y el ser humanos sabía serlo cuando se lo proponía.